viernes, 1 de mayo de 2009

Aceite de girasol.


El cultivo del girasol para la elaboración de aceite comenzó en España hacia el año 1964 en la zona occidental de Andalucía.
En la actualidad es el aceite de semillas más utilizado en España y el resto de países de Europa, representando una opción saludable y económica a otras variedades de aceite.
El aceite de girasol se obtiene a partir de las semillas del girasol Helianthus Annus, que son sometidas a las siguientes fases:
1. Descascarillado. Se separan las semillas de las impurezas. Las cáscaras se utilizan posteriormente para la producción de energía (combustible) y para la alimentación animal.
2. Trituración y extracción. La trituración es necesaria para romper las células vegetales que luego se someten a un prensado para obtener el aceite. A nivel industrial, la extracción se realiza mediante disolventes autorizados.
3. Refinado: en esta fase se eliminan las impurezas que se han formado en las fases anteriores, con el objetivo de suavizar el sabor del aceite y disminuir el grado de acidez. El producto final es un aceite de color amarillo suave y sabor ligeramente dulce, con una acidez máxima de 0,2º. La denominación comercial es "aceite refinado de girasol".

Valor Nutritivo

El aceite de girasol está constituido fundamentalmente por ácidos grasos poliinsaturados de los que destacan el ácido linoleico y el ácido linolénico. Estos ácidos grasos se consideran esenciales y deben proporcionarse diariamente a través de los alimentos, ya que no pueden ser sintetizados por nuestro organismo. El aceite de girasol también aporta grasa monoinsaturada en forma de ácido oleico, pero en menor cantidad que la que encontramos en el aceite de oliva.

Después del aceite de germen de trigo, este aceite es el más rico en vitamina E, de acción antioxidante.



Tabla de composición (cantidades por cada 100 mL de aceite)





Calorías

Grasa total g

AGS (g)

AGM (g)

AGP (g)

Vit.E (mg)





899

99,9

11,8

28,6

45

48,7




Propiedades del aceite de girasol

  • La cualidad más importante del aceite de girasol (si es de primera presión en frío y tomado en crudo) es su alto contenido en vitamina E y en ácidos grasos no saturados los cuales para el humano son esenciales, ya que no los puede producir. La calidad de sus ácidos grasos (mono y poliinsaturados) junto a su riqueza en ácido linoleico, oleico y vitamina E ayuda a reducir el riesgo de sufrir problemas circulatorios, infartos y diferentes tipos de problemas cardiovasculares.
  • Cada vez se reconoce más la eficacia del aceite de girasol a la hora de regular el metabolismo del colesterol, ejerciendo una acción de drenaje en los abscesos de colesterol, en los tejidos y sobre todo ayudando a mantener "limpias" las paredes internas de las arterias. El aceite de girasol será, por ello, también muy adecuado en casos de arteriosclerosis. Se podrá tomar solo o en igual proporción con el aceite de oliva uniendo de esta forma sus cualidades. Reduce, pues, eficientemente el nivel de colesterol total, LDL y los niveles de triglicéridos.
  • El aceite de girasol es ideal para tomar en crudo ya que no soporta bien las temperaturas. Es ideal para aliñar ensaladas u otros platos. Además de sus beneficios aporta a los alimentos, si no es refinado, su delicioso sabor a semillas de girasol.
  • La riqueza del aceite de girasol en vitamina E lo hacen un buen aliado de nuestra piel (se la conoce como la vitamina de la belleza).
  • Esta riqueza en vitamina E le otorga un gran efecto antioxidante con lo que sus propiedades terapéuticas son muy amplias.

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